Vivir en pareja: 7 claves para los primeros meses de convivencia

¿Nervios por la nueva etapa que vas a comenzar? Conversamos con Adrián Montesano, psicólogo clínico y especialista en terapias de pareja, sobre cómo debemos afrontar ese primer período de vida en pareja.
por el 26/11/2012

La decisión de vivir en pareja no es nada sencilla y por eso siempre se asume con unos nervios que son completamente naturales. Esta nueva etapa tendrá unos meses tórridos y llenos de pasión, pero también tendrá discusiones y acuerdos que debes establecer para asegurarte de que tu relación va por buen camino.

"Tanto en la etapa de noviazgo como en la primera etapa de convivencia, estás sembrando algo que luego vas a cosechar. Es impotante disfrutar, hacer bien los encajes, darse cuenta de que la otra persona tiene aspectos que te pueden gustar más o menos". Esa afirmación la hace Adrián Montasano, psicólogo clínico del centro Psigma de Barcelona, con quien conversamos sobre esas claves que nos pueden ayudar a superar con éxito y paciencia este período. 

Antes de empezar, nos hace una advertencia: "Los problemas que puedan surgir en esta etapa no son tan importantes como los que pueden aparecer después", pero sí que pueden resultar determinantes.

¡Vamos con las claves!

Hablamos con Adrián Montasano, psicólogo clínico del centro Psigma de Barcelona. Vivir en Pareja: 7 Claves para los Primeros Meses...
Hablamos con Adrián Montasano, psicólogo clínico del centro Psigma de Barcelona. Vivir en Pareja: 7 Claves para los Primeros Meses...

Él o ella nunca va a cambiar

Esta es, quizás, la clave más importante de la convivencia. No te cases pensando que harás que tu pareja cambie su forma de ser o de asumir ciertas cosas, pues llevas las de perder. Cuenta nuestro especialista que, al principio de la convivencia, puede haber gestos que compensen o acciones que hagan que la vida de los dos sea más llevadera, pero esto no quiere decir que se haya transformado. Un buen ejemplo es ese chico descuidado que nunca baja la tapa del váter, pero que en los primeros meses juntos sí se cuida de hacerlo. No creas que siempre será así, en el fondo, no habrá cambiado.

Coordina tu ritmo con el de tu pareja

Estás en medio del proceso de mudanza y ya has comenzado a tomar una serie de decisiones sobre tu nuevo hogar. Escoges las cortinas, los muebles, los cuadros, decides dónde va la cama, cómo se guardarán los platos y los vasos... Y mientras haces todo esto, ves que tu chico pasa de todo. No lo hace a propósito, pues esto tiene que ver con los ritmos distintos que lleva cada uno en su vida. Seguramente, al inicio, uno de vosotros está más preocupado e impaciente que el otro, pero con el tiempo lograréis hacer las cosas en armonia. Todo es cuestión de adaptación, así que ¡mucha paciencia!

Mantén tu espacio personal

Está muy bien que quieras estar con tu pareja en todo momento, pero también debe haber espacio para tu intimidad y para la de tu compañero. Estos primeros meses son para establecer las distancias que cada uno necesita para estar consigo mismo o para hacer labores en las que necesita estar solo. La clave para no herir al otro, o ser herido, mientras se crean estos espacio, es la empatía, esa capacidad de ponerse en el lugar del otro o, simplemente de escucharle.

Cuida el espacio de pareja

Si bien es cierto que el espacio personal es importante, también es cierto que el que compartes con tu pareja es igual de relevante y crucial para mantener una relación saludable. Busca tiempo para salir con tus amigas, comer con tu familia o reunirte con tus compañeros de trabajo, pero también búscalo para estar a solas con él. Con la llegada de los hijos este espacio tiende a descuidarse, así que debes estar más alerta para no perderlo.

Cuidado con las propuestas tramposas

Adrián habla de las propuestas relacionales que hacen las parejas y hay algunas que pueden ser peligrosas. Por ejemplo, la del hombre que convierte a su esposa en una especie de madre que debe cuidarlo y protegerlo, mientras que él le da cariño y detalles a su mujer. O la de la dama que siente que su pareja es una especie de príncipe que la rescata de un mal momento. Generalmente, estas propuestas funcionan al inicio, pero luego harán aguas.

Acabas de crear una nueva familia

La decisión que llevó a uniros es también la de haber creado un vínculo más fuerte, una pareja más sólida y, por consiguiente, una nueva familia. Hay ocasiones en la que uno de los miembros de este dúo tarda en despegarse de su familia de origen. Quizás hay uno que no deja de llamar a sus padres o de hacer que su madre intervenga en sus decisiones. Todo esto es un error que os creará conflicto en el futuro, podríais quedaros estancados y sin posibilidades de evolucionar. Adrián explica que no se trata de alejar a los suegros, pero sí de poner límites, restringir las visitas familiares y evitar que personas ajenas a la pareja se entrometan en los problemas y en elecciones que sólo importan a vosotros.

Reinventa el sexo

Es un hecho. La frecuencia del sexo va a cambiar y no porque uno se canse del otro, sino porque los niveles de pasión bajan de forma inevitable. Quizás esto no te suceda durante los primeros meses de convivencia, pero sí que lo hará más adelante. Para mantener por más tiempo esa llama encendida, procura reinventar el sexo con tu pareja, busca juegos y formas de practicarlo. Adrián comenta que los problemas sólo surgen cuando las percepciones sobre esa disminución son distintas, puede haber uno que se sienta presionado o preocupado por tener o no sexo, y eso debe hablarse o tratarse con un especialista.

Coordenadas:

Adrián Montesano - Psicólogo Clínico

Psigma. Centro de psicología, asesoría personal y salud

COMENTARIOS ()
- +
responder