¿Por qué ya no todas las novias visten de blanco?

Lo vemos en muchas colecciones y también lo percibimos en los eventos o bodas a las que vamos. Las novias ya no siempre se decantan por el blanco y estos pueden ser algunos de los motivos o factores...
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Vestido de novia con corsé y falda bordada con flores

Durante muchos años el blanco impoluto ha sido el color del vestido de novia por excelencia, pero con el paso de los años y también de las colecciones hemos ido viendo la introducción de tonalidades como el blanco roto, ivory, crudo o marfil. Para después pasar a colores como los tostados, rosas, empolvados y para las más atrevidas azul o incluso negro o rojo.

Y es que los tiempos cambian y las modas se tornan pasajeras y mirando hacia atrás en el tiempo nos damos cuenta que eso del vestido de novia de color blanco es, más o menos, un "invento" bastante reciente.

En la Edad Media, por ejemplo, la novia se vestía con colores vistosos y alegres como el rojo, carmesí, púrpura, azul o verde. Lo podemos comprobar, de forma muy clara, en las pinturas y el arte de la época que todavía se conserva. 

Ya en el año 1660 existen referencias de la boda entre Luis XIV y la Infanta María Teresa de España en las que podemos constatar que la novia vestía de negro. Mientras que otras novias reales, ya en el siglo XVIII, apostaban por el color plata. Como es el caso de Catalina la Grande de Rusia.

No fue hasta el año 1840, en la boda de la reina Victoria con Alberto de Sajonia cuando el blanco hizo su aparición estelar en el panorama nupcial. Y, aunque si bien la soberana no fue la primera en escoger este color, sí que fue la que ayudó a popularizarlo a partir de entonces.

Por aquellos años, las novias de la nobleza o pertenecientes a las casas reales se decantaban por trajes en colores metalizados bordados en hilos de oro y plata. Pero la reina Victoria fue toda una precursora y el día de su boda, rompiendo todos los esquemas, se decantó por un vestido confeccionado en satén blanco con detalles de encaje de Honiton.

Evidentemente, con este guiño la soberana de todo un imperio, también estaba favoreciendo a los artesanos locales que en aquellos momentos estaban amenazados por los cambios de la Revolución Industrial y los tejidos realizados con máquinas. 

Quizá con ese afán rupturista o de llevar una pieza única y novedosa, los creadores de hoy en día se decantan por la introducción de una variedad de colores, como es el caso de la línea de alta costura de YolanCris que da la posibilidad a las novias de elegir tonalidades empolvadas en rosa, ocre o melocotón.

Imágenes YolanCris

por AnnaC "Editora en jefe de Hispabodas desde 2008, conocedora de los secretos para hacer que un evento brille con luz propia! Shhh ;)"
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